Eran las siete de la noche y como siempre Juan, mi abuelo estaba curioseando a las chicas que pasaban por la puerta, el bien apoyadote en el portón azul, con su sombrero de lado, cuando me percaté que una muchacha de unos veintisiete años estaba frente a él de espaldas apoyada en el poste esperando quizas a una persona, entonces me aproxime a mi abuelo y como de costumbre me preguntó a donde me dirigía, no sé pero a él no le gusta que uno salga cuando es de noche, así que le respondí que a la Universidad, "te estoy preguntando a donde estas yendo", me dijo en tóno más alto, la muchacha, que estaba simpatica volteó y nos miró, "a la universidad", nuevamente le respondí, cuando por tercera vez me hizo la misma pregunta, entonces en un tono mucho más alto le dije casi gritando "ESTOY YENDO A LA UNIVERSIDAD", es que mi abuelo no escucha bien con uno de los oidos pero no recuerdo cual, la muchacha volteó esta vez prolongando más tiempo su mirada hacia los dos, mi abuelo se percató de esto, y sonrojandose me miro y me dijo "Por qué me gritas, NO SOY NINGÚN SORDO", entonces, no supe que decir la muchacha sonrio mientras me decía esto, mi abuelo la miraba como diciendo, estos muchachos, refiriendose a mi persona, "Así que a la universidad, muy bien, anda nomás, y a que hora regresas", me preguntó mirando el trasero de la chica, "Dentro de dos horas", le respondí, mientras me miraba el rostró esta vez a mi, te estoy preguntando a que hora regresas, lo volvió a hacer, entonces no tuve más remedió que volver a subirle la voz, la chica nuevamente nos miró y Juan mi abuelo nuevamente se molestó, "ya te he dicho que no soy ningún viejo sordo de esos yo escucho bien, no me grites´", solo me quedé callado mientras esta vez la muchacha dio una carcajada mientras nos miraba, mi abuelo le sonrio al mismo tiempo, mientras volvía a la carga, "Tu mamá esta adentro o ha salido", mè preguntó, "Esta adentro", le respondí, "¿QUÉ?", me respondió mientras hacía un esfuerzo, por escucharme, la chica no paraba de reir, mi abuelo me volvió a hacer la misma pregunta, le respondí y otra vez dijo "¿QUÉ?", la muchacha esta vez me miraba a mi sonriendo, al ver que mi abuelo no me entendía solo le hice una señal para que entrara, ¿Me están llamando?, me preguntó mientras sólo moví la cabeza de manera afirmativa, inmediatamente mi abuelo se metió dentro de la casa, yo por mi parte continuaba mirando a la muchacha, quien me mostraba esta vez su mejor sonrisa, ....¿cómo te llamás?, le pregunté....¿QUÉ?, me repondió, los dos reimos, mañana tengo una cita con ella, me dijo que era muy tierno de mi parte comprender y tener tanta paciencia con mi abuelo. GRACIAS ABUELO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
DEJA TU COMENTARIO: