lunes, 2 de mayo de 2011

MILLONARIOS (CUARTA PARTE)

Todos en los pasadizos del prostíbulo comentaban el final de los ancianos.



Mientras la puta en contubernio con el de seguridad seguían cavando y cavando, mientras Carazas roncaba y mi abuelo no dejaba de mirarle el enorme culo blanco de nalgas rechonchas a la puta.


Hasta que un grito estremeció el cuarto.


“Pero que mierda es esto, auxilio” gritó la puta, mientras que el de seguridad intentaba calmarla.


Mi abuelo se levantó de la cama, Carazas se despertó pronunciando el nombre de su padre.


“¿Ustedes, ustedes sabían de esto?”, mi abuelo quedó perplejo al observar el esqueleto de un hombre en medio del cuarto.


“Este muertito, estará aquí ya más de cincuenta años” dijo riendo el de seguridad. “Seguramente era vuestro congénere”, concluyó riendo.


“Caramba, por Dios, que un muerto y mi tesoro”, inquirió muy molesto Carazas.


“Cual tesoro, me cago en su tesoro, no saben en los problemas que me voy a meter cuando la matrona descubra que me dejé convencer por un par de ancianos que me ofrecieron cinco mil dólares si es que les ayudaba a encontrar un tesoro escondido en mi cuarto y terminé encontrando el esqueleto de un hombre” Dijo la puta al borde de la histeria.


La gente afuera estaba esperando a que abriera la puerta.


Unas sirenas se escucharon afuera. Un grupo de clientes habían dado parte a la policía por la supuesta muerte de los ancianos.


-¡TOC!-¡TOC!, abran la puerta, es la policía, dicen que hay dos muertos enterrados allí.


“Me cago en la policía, siempre exagerándolo todo, y ahora dicen que hay dos muertos cuando acabamos de descubrir uno, yo no abro la puerta mierda, fácil hasta nos culpan de este homicidio, tomando en consideración que es mi cuarto, pero no podrían porque el cuerpo tiene más que mi edad ¿verdad?” Dijo la puta desesperadamente.


“A ti no te cagaran pero la cagaran a la matrona, a la dueña, y si la cagan a ella, nos cagamos todos” concluyó el de seguridad.


-¡Toc!-¡toc!, abran la puerta o la derrumbamos”, advirtió por última vez una voz sólida que veía desde el otro lado.


“¿Pero como se enteraron de todo esto?, ¿quién llamó a la policía?” inquirió la de nalgas rechonchas y tanga negra.


Carazas se desesperó por un segundo e insistió en que se siguiera cavando mientras mi abuelo estaba preocupado por la presencia policial.


Afuera, todos exigían a la policía que sacaran los cuerpos de los dos abuelos que en cuestión de segundos se habían convertido en los héroes de muchos jóvenes. “Si vieran entraron los dos”, “yo escuché que le ofrecieron cinco mil dólares a la puta”, “yo le ayudé a encontrar el cuerpo de la tesorito, si hasta tenían un plano y todo”, “yo vi que entraron con varios condones y pastillas de viagra” “yo escuche que la puta gritaba y pedía más”, “yo vi que el abuelo entro con látigos y bolas metalicas”






MILLONARIOS (TERCERA PARTE)

"Ya llegamos señor aquí es, este cuarto es" Dijo el joven que lo acompaño a Carazas.


-Mi tesoro, mi tesoro...Juan caramba...Juan, este es el cuarto.


-Por supuesto querido que este es el cuarto donde esta tu tesorito", dijo la puta de ojos grandes y boca sensual.


Todos los jóvenes que andaban por allí, entre risas lo ayudaron a entrar, por no decir que lo empujaron.


-Yo también entro, dijo mi abuelo Juan.


"Mira estos ancianos son increíbles, quieren tirar de a dos, cuando sea viejo quiero ser como ellos" Sus amigos movían la cabeza en señal de afirmación.


La puta mostrando una sonrisa burlona le dijo: “Mira mi amor, si los dos quieren al mismo tiempo tienen que pagarme el triple”.


Mi abuelo y su amigo rieron, “Ja, ja, ja, si quieres el triple te damos diez veces más, si quieres te damos para que te calles cinco mil dólares, pero tienes que ayudarnos”.


La puta quedó perpleja por la respuesta de los ancianos.


“A no, a mi me están cagando estos ancianos, seguramente están locos llamaré inmediatamente a seguridad”


“Si llame a seguridad y que traigan una pala, un pico y bastantes baldes que los necesitaremos”, dijo emocionado Carazas.

Pasaron los minutos y la puta por fin entendió de las intenciones de los ancianos, pero lejos de mandarlos al diablo, accedió crédula a la búsqueda infausta.


De pronto el de seguridad entraba con pico y pala en mano y luego de hacer muchos ruidos salía con cubetas llenas de tierra.


Todos afuera comentaban.


“Pobres ancianos, estos son una mierda seguramente se murieron y ahora los están enterrando en el cuarto de la puta”.

El rumor se propagó como pólvora en candela.

“Cuando yo sea viejo quiero morir así tirándome a una puta con mi mejor amigo”


Muchos recordaron a los ancianos como héroes.


Mi abuelo estaba exhausto, y se estiró sobre la cama rosada de la puta, mientras Carazas por su parte hizo lo mismo pero en sentido contrario.


Cuando un curioso metió las narices aprovechando que el de seguridad salía con las cubetas llenas de tierra.


“Yo los vi están estirados sobre la cama, yo los vi” gritó emocionado el jovenzuelo.


“Están cavando sus tumbas”


“¿Cuántos muertos habrán enterrados en cada cuarto del prostíbulo?”


Los rumores iban aumentando.










¡TRANQUILO!...ES SOLO MI ABUELO

¡TRANQUILO!...ES SOLO MI ABUELO

Blog Flux

Entertainment blogs & blog posts
Búsqueda personalizada